Por 183:898667264
•
19 de marzo de 2025
19 de marzo de 2025 a las 7.35 h. | RC | Seguimos hablando de los Estados Federados de Micronesia. Hoy presentamos la segunda parte, dónde explicamos la denominación de los pueblos y elementos culturales que caracterizan el país. Una característica importante fueron los nombres de las poblaciones y las islas; algunas, actualmente, todavía conservan el nombre que el Imperio Español les dio, otras hicieron variantes, pero la mayoría cambiaron completamente. En toda la región de la Micronesia podemos encontrar ejemplos como San Ignacio de Agaña que actualmente se llama Hagåtña, pero los nombres españoles que perduraron más años fueron los de los atolones que el Imperio Español olvidó incluir dentro de los mapas cuando vendió las posesiones al Imperio Alemán. Dentro de estos encontramos los atolones de Pescadores, Isla de los Garbanzos, Monteverde, entre otros, que hasta que no formaron parte del Territorio en Fideicomiso de las Islas del Pacífico de Naciones Unidas no cambiaron de nombre. Por parte del Imperio Español, podemos destacar otro punto a tener en cuenta, el de la pérdida de cultura material. Si bien no se tienen muchos registros, hay algunos casos en los que los colonizadores sustrajeron objetos religiosos de algunos atolones de los Estados Federados de Micronesia. El actual atolón de Nukuoro, antiguo Monteverde, es conocido por sus insólitas esculturas cortadas en madera y únicas en toda la región, pero en 1806, el navegante español Juan Bautista Monteverde llegó al atolón y se estableció un intercambio frecuente de productos. Unos años después, las misiones que llegaban constantemente, aumentaron el tránsito de elementos de estas islas hacia Europa. Actualmente, la mayoría de las mejores de las esculturas se encuentran en museos de Europa y Estados Unidos y en hoteles de lugares del Pacífico. En cambio, en el lugar originario, en Nukuoro, quedan pocos restos. Las esculturas eran vistas por los indígenas como divinidades, pero a partir de la aproximación de los habitantes al cristianismo y al hecho de que las esculturas empezaron a ser llevadas a Europa, se fueron perdiendo las creencias originarias. En otras partes de los Estados Federados de Micronesia también se hizo notar la pérdida de cultura material, pero dado que la mayoría de las islas, no estaban comunicadas entre ellas, cada una tenía su propia cultura y lengua y la afectación fue variable según el atolón. Por tanto, aunque en algunos puntos sí que la población indígena resultó afectada por la colonización española, el Imperio Español no pretendió extraer recursos para obtener un beneficio económico, sino que la colonización les sirvió para demostrar la gran extensión del imperio a los demás países y podríamos asegurar que se trató de un imperialismo de tipo político y en el caso de la religión ideológico. El Imperio Español, en lo que se refiere a la lengua, no tuvo relevancia, sino que fue la colonización alemana que hizo cambios en esta. Cuando el Imperio Alemán recibió las islas del Pacífico Sur en 1899, se encontraron con que había más de 1.200 lenguas diferentes, ya que cada isla había creado su propia lengua. La colonización alemana hizo un imperialismo ideológico, ya que parte de la población indígena adquirió el idioma alemán, sustituyendo en algunos casos al idioma nativo y dejando, incluso actualmente, palabras con alemán en diferentes partes de los Estados Federados de Micronesia. Los alemanes además les enseñaron técnicas de cultivo de verduras y árboles frutales. Segunda parte de "Historias del colonialismo - Estados Federados de Micronesia". Contenido creado el 23 de abril de 2022 y publicado el 19 de marzo de 2025. Todo o parte del contenido puede estar bajo copyright, por lo que su copia está prohibida.